El CERMI refuerza la formación en incidencia política para la mejor defensa de derechos de las personas con discapacidad desde los territorios

  • Las estructuras gerenciales y técnicas de los CERMIS Autonómicos reivindican financiación estable, cohesión territorial y enfoque de derechos humanos como ejes de acción del movimiento social de la discapacidad.

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, CERMI, ha clausurado este viernes en Madrid sus jornadas formativas anuales dirigidas a las estructuras gerenciales y técnicas de los 19 CERMIS Autonómicos, un espacio de trabajo orientado a reforzar la cohesión, la capacitación y la incidencia política del movimiento social de la discapacidad desde los territorios.

Durante dos días, representantes de los CERMIS territoriales han compartido experiencias, herramientas y estrategias centradas en la defensa de derechos, la actualización normativa, la igualdad de género y el fortalecimiento del discurso de derechos humanos en torno a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas. Entre las principales conclusiones del encuentro, los CERMIS han coincidido en la necesidad de avanzar hacia modelos de financiación estables y plurianuales que garanticen derechos y servicios con independencia de los cambios políticos; ensanchar la incidencia política desde una acción coordinada y basada en derechos humanos; y fortalecer la capacidad técnica y jurídica de las estructuras territoriales para influir en los espacios donde se toman las decisiones públicas.

Asimismo, las jornadas han puesto el foco en retos como la accesibilidad universal, la igualdad de género y la participación efectiva de las personas con discapacidad en la vida política y social, así como en la importancia de consolidar la cohesión interna del movimiento CERMI para impulsar cambios legislativos, sociales y culturales en los territorios.

La clausura de las jornadas ha corrido a cargo de la comisionada de CERMIS Autonómicos del CERMI, Teresa Palahí, quien ha destacado que este encuentro ha servido para compartir “visión, compromiso y una forma de entender el trabajo” del movimiento CERMI. Palahí ha subrayado que “el movimiento de la discapacidad tiene una enorme fortaleza cuando trabaja desde la cohesión” y ha reivindicado la importancia de la incidencia territorial para lograr que “los derechos sean reales y efectivos” en cada comunidad autónoma, ciudad y municipio.

Uno de los espacios destacados del encuentro ha sido el diálogo inter CERMIS sobre la actuación de los CERMIS territoriales ante los procesos electorales autonómicos. Durante este espacio, Alfonso Cortés, gerente del CERMI Extremadura, reclamó “estabilidad financiera” y modelos de financiación plurianuales que blinden los servicios y derechos “gobierne quien gobierne”, advirtiendo de que “no somos un gasto, somos derechos de personas que deben cumplirse”. Por su parte, Ignacio Tremiño, director de Relaciones Institucionales de CERMI Castilla y León, defendió que los procesos electorales deben servir para trasladar propuestas, influir en los programas y lograr compromisos concretos en materia de discapacidad, y recordó que “no hay democracia plena si no participan las personas con discapacidad”. En la misma línea, Jesús Carlos Laiglesia, presidente del CERMI Aragón, alertó de la “incertidumbre” que generan los cambios de gobierno y la paralización de medidas ya acordadas, mientras que Carmen Vélez, desde CERMI Andalucía, incidió en la necesidad de mantener una interlocución estable con todos los grupos parlamentarios para que las demandas de las personas con discapacidad permanezcan en la agenda política más allá de los ciclos electorales.

Seguidamente, Teresa Lajarín Ortega, secretaria general del CERMI Región de Murcia, presentó la experiencia ‘Únicas’, un proyecto de empoderamiento y participación de mujeres con discapacidad y cuidadoras que se ha consolidado como una de las iniciativas territoriales más relevantes en materia de género y discapacidad. Lajarín destacó que el programa ha logrado crear un “espacio seguro” para mujeres con discapacidad.

La segunda jornada incluyó una reflexión sobre la memoria y el futuro del movimiento social de la discapacidad, con la presentación por parte de Manuel García Ortiz de la publicación Historia del movimiento social de la discapacidad en España, donde destacó que “hay mucho más que nos une que lo que nos separa”. También se abordaron las novedades normativas en materia de discapacidad y dependencia, que, según explicó Inés de Araoz, sitúan “el proyecto de vida, los deseos y las preferencias de la persona” en el centro de las políticas públicas. Asimismo, un diálogo inter CERMIS analizó la necesidad de reforzar la defensa legal de derechos desde los territorios mediante estrategias de litigio e incidencia.

La jornada continuó con la intervención de Antonio-Luis Martínez-Pujalte, catedrático de Filosofía del Derecho de la Universidad Miguel Hernández y patrono de la Fundación Derecho y Discapacidad, quien defendió que los derechos humanos “no están en peligro”, aunque advirtió de la necesidad de seguir reforzando su defensa desde una narrativa basada en la igualdad, la dignidad y la ciudadanía plena de las personas con discapacidad.

Para finalizar, el diálogo sobre la aportación de los territorios a la acción de la Fundación CERMI Mujeres, moderado por Ana Peláez, vicepresidenta ejecutiva de la Fundación CERMI Mueres, puso el foco en la necesidad de fortalecer las estructuras de igualdad y los “espacios seguros” para mujeres y niñas con discapacidad dentro del movimiento asociativo. Marta Castillo Díaz, presidenta del CERMI Andalucía, y Mari Luz Sanz Escudero, presidenta de CERMIN Navarra, destacaron el valor de los foros sociales y las comisiones de la mujer para “tomar conciencia” y trasladar la agenda de género y discapacidad a las políticas públicas.

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