CERMI Mujeres reclama un feminismo que incluya a las mujeres con discapacidad

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  • En el marco del VII conversatorio ‘Nosotras también somos mujeres’, celebrado con motivo del Día Internacional de la Mujer.

(Madrid, 5 de marzo de 2021). – La Fundación CERMI Mujeres (FCM) reclama un movimiento feminista que incluya a las mujeres con discapacidad y que comprendan su realidad y la hagan visible. Esta ha sido una de las conclusiones a las que se ha llegado durante el VII conversatorio ‘Nosotras también somos mujeres, organizado por la Fundación CERMI Mujeres (FCM) en colaboración con la agencia Servimedia, en el marco del Día Internacional de la Mujer, que se celebrará el próximo 8 de marzo. El encuentro ha sido moderado por el director general de dicha agencia de noticias, José Manuel González Huesa.

Durante el Conversatorio, Soledad Arnau, Doctora en Filosofía y Presidenta del Instituto de Paz, Derechos Humanos y Vida Independiente (Ipadevi), ha considerado que no se tiene del todo en cuenta a las mujeres con discapacidad en este día. “La inmensa mayoría están institucionalizadas, por lo que es imposible visibilizarnos un 8M”, ha indicado. En este sentido, para ella, “hay que trabajar por la desinstitucionalización de las mujeres, empoderarlas y que sean activistas”.

En este sentido, se ha referido al Primer Plan Integral para Mujeres con Discapacidad, que recogía un apartado dedicado a la vida independiente y a la atención personal contra la desinstitucionalización y sus efectos devastadores, en el que se reclamaban políticas que propicien la desinstitucionalización y que generen servicios de asistencia personal, pero, según los últimos datos del IMSERSO, “solo se dedica un 0,5% a la asistencia personal”, ha denunciado.

Para ella, la institucionalización es “antifeminista” y “anticapacista”. “Está basada en una visión patriarcalizada y capacitista de los cuidados, poraliza la realidad, es el fracaso social más evidente que puede existir, que esclaviza”, ha incidido. En este sentido, exige la asistencia personal desde un punto de vista de vida independiente y desde un feminismo inclusivo y considera que “es el momento de que vengan nuevas generaciones, libres, empoderadas, activistas”.

En cuanto a este concepto de asistencia personal para fomentar la autonomía, Rocío Molpeceres, activista feminista por los derechos de las personas con parálisis cerebral, ha hablado del empoderamiento de la mujer, tenga o no tenga discapacidad. “Hay que reconocernos como mujeres y no tener en cuenta la condición de discapacidad”, ha aseverado. Según ha añadido, “con la asistencia personal, mi autoestima ha ido a mayor, por lo que es importante el empoderamiento, y estar en igualdad de condiciones con respecto a todas las mujeres, aunque no todas seamos iguales”.

Por otra parte, Carmen Arana, activista por los derechos de las mujeres con discapacidad y miembro del Comité de Personas Expertas del Observatorio sobre Feminismo y Discapacidad de la Fundación CERMI Mujeres, ha hablado de la falta de trabajo transversal entre el movimiento feminista con discapacidad y sin discapacidad. Para ella, las demandas son comunes, “ya solo por ser mujeres compartimos la opresión desde que nacemos, por lo que tenemos la misma lucha”. “Lo único que nos falta es comprendernos y conocernos porque cada vez más el movimiento feminista se junta con las mujeres con discapacidad”.

Así lo ha expresado desde el punto de vista de que para ella no hay distintos feminismos, sino que existe la pluralidad de las mujeres, ya que, en su opinión, el empoderamiento parte de la lucha feminista. “Los derechos de las mujeres con discapacidad hay que verlos con una mirada feminista”, ha concluido.

No obstante, para Alicia Ramajo, defensora en nombre propio de los derechos de las mujeres con discapacidad LBTI, existen varios movimientos feministas porque hay muchos que “no incluyen a las mujeres con discapacidad”. “No todos nos representan”, ha indicado. Además, también ha querido llamar la atención sobre el hecho de que las mujeres cuando son conscientes de su discapacidad, empiezan a enfocar el género de una manera más relajada, lo cual, para ella, es importante para saber cómo articular los derechos y la realidad.

Por último, Vicky Bendito, periodista, comunicadora y defensora de los derechos de las personas con discapacidad, “es indiscutible que las mujeres con discapacidad, solo por el hecho de ser mujer y tener discapacidad sufrimos opresión y discriminación”, por lo que cree en un solo feminismo que luche contra la opresión contra las mujeres. Esta afirmación la ha reforzado con los datos del Estudio Mujer, Discapacidad y Violencia de Género, que refleja que el 79% de las mujeres con discapacidad afirmaba haber sido maltratadas por sus parejas en algún momento de su vida.

Según ha manifestado, el feminismo ha sido muy receptivo con la realidad de las mujeres con discapacidad cuando han sido conocedores de esta situación, pero “tenemos que tener conciencia de lo que supone ser mujer y tener discapacidad y explicarlo”, ha añadido. “Si no tenemos conciencia, no podemos ahondar en ello”.

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